Por Agnieszka Raczynska*

Después de tres años de intenso trabajo profesional de las organizaciones de derechos humanos y libertad de expresión, se instaló finalmente el Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas. Es sin duda un gran logro y el fin de un largo proceso, pero también el comienzo de una nueva fase que tendrá como principal propósito hacer funcionar este Mecanismo de Protección en beneficio de las personas defensoras y de quienes ejercen el periodismo en México.

México ha conocido un sinfín de consejos ciudadanos o consultivos que a la larga se vuelven instancias sin mucha capacidad de intervención y cuyas recomendaciones pocos conocen o toman en cuenta. ¿Por qué las organizaciones de la sociedad civil le dieron tanta prioridad a este Consejo? ¿Por qué creímos que era tan importante asegurar la presencia de defensoras y periodistas con experiencia y conocimiento en el tema que nos convoca?

En México existe una necesidad de diseñar e implementar una política para proteger a aquellas personas cuyo trabajo es indispensable para hacer frente a la violencia que vive hoy el país, a la corrupción y a la impunidad que persiste en torno a las violaciones a los derechos humanos. Las personas defensoras y los colegas periodistas han sido y continúan siendo al día de hoy difamados, hostigados, amenazados, agredidos, desaparecidos y asesinados. A pesar de avances tan importantes en materia de derechos humanos, como la Reforma Constitucional en materia de Derechos Humanos, no existen en este momento en México una política pública de prevención, de protección y sobre todo de sanción de las violaciones a los derechos humanos de los defensores, defensoras y periodistas. Existen algunas acciones aisladas pero no han logrado poner fin ni a los ataques en sí, ni a la impunidad que los rodea. Esta ausencia llevó a un grupo de organizaciones a proponer una iniciativa de Ley de Protección para Personas Defensoras y Periodistas que fue aprobada en abril del presente año, y con ello a obligar al gobierno federal a crear un Mecanismo de Protección a esta población que desempeña su labor en situaciones de alto riesgo.

La reciente Misión a Oaxaca organizada por la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (RedTDT) y Brigadas Internacionales de Paz (PBI) confirmó que a pesar de las denuncias y las medidas de protección otorgadas por diferentes instancias, incluyendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las personas defensoras continúan arriesgando su vida todos los días en su labor a favor de las víctimas. Desde el Norte hasta el Sur, la situación se repite. Hace un par de semanas las autoridades del estado de Chihuahua descalificaron el trabajo de nuestra colega Luz Estela Castro sin mayor preocupación por su seguridad y el riesgo que esto implica para ella y sus colegas. Uno de los motivos de contar con un Consejo Consultivo consolidado, con voz hacia la opinión pública, y sobre todo dotado de capacidad para desempeñar sus labores, es la necesidad de vigilar el cumplimiento del objetivo para el cual este Mecanismo fue creado. La conformación de un Consejo Consultivo por personas de reconocida trayectoria es además oportunidad de arrancar los trabajos de una instancia con una legitimidad que las propias autoridades desafortunadamente no le dan. Un Consejo Consultivo como el que se instaló el pasado jueves, es un regalo, esperemos que la Secretaría de Gobernación y las demás dependencias, y quien llegue a ocupar los puestos clave en ellas durante la nueva administración, lo entiendan y lo aprovechen.

Nos toca instalar un Mecanismo en un momento sin duda importante y muy complejo. El cambio en el gobierno federal obligará a muchos de los funcionarios a cambiar de rumbo, y dejará espacios a nuevos directores de área, jefes de unidades, subsecretarios, y secretarios. Quienes arriben a las instalaciones de la Segob tendrán la ardua tarea de informarse, capacitarse, y entender el funcionamiento del Mecanismo, además de analizar a profundidad el diagnóstico que hoy nos obliga a contar con este tipo de Mecanismos y pensar en planes de seguridad y medidas de protección. El Consejo Consultivo es el vínculo entre este proceso que culmina y el nuevo que comienza con la nueva administración. Los consejeros no solo acaban de tomar posesión sino que han estado trabajando en este tema por años y podrán aportar toda la experiencia y conocimiento en estos temas. Este Consejo tiene la gran ventaja de contar con una vinculación directa con la población afectada, un elemento que lo fortalece y podrá enriquecer en la formulación de recomendaciones y la evaluación de los avances y los obstáculos en la implementación de las medidas de protección.

Hoy uno de los grandes retos del Mecanismo de Protección es la construcción de confianza. Será indispensable para las dependencias del gobierno federal que intervienen en el Mecanismo, entender la importancia de este Consejo y tomar en cuenta sus recomendaciones. La confianza está por construirse y para ello debemos cambiar las viejas prácticas y escribir una nueva historia, en esta se debe fomentar la participación, escuchar las voces expertas y las poblaciones afectadas, pero sobre todo aceptar las críticas y abrir las puertas al diálogo y a las propuestas.

* Secretaria Ejecutiva de la Red Todos los Derechos para Todas y Todos (REDTDT) y Presidenta del consejo consultivo del Mecanismo de Protección de Defensores de Derechos Humanos y Periodistas.

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