Se lleva a cabo una reunión entre autoridades y familiares de desaparecidos de Atoyac, incluyendo a miembros de la familia Radilla. Durante la reunión, la agente del Ministerio Público presenta las diligencias, explicando lo que se hará por los próximos 15 días, los objetivos, metodología, logística, etc. Posteriormente, los peritos del Instituto Nacional de Antropología e Historia explican los resultados obtenidos de las diligencias de exploración en las tres zonas prospectadas, las anomalías encontradas y el procedimiento a seguir tanto durante las excavaciones como en el caso de que se encontrara algo. Se abre espacio a preguntas y comentarios y, tras el cierre de la reunión, se procede a la instalación de los equipos y preparación del trabajo.

De parte de los familiares y los representantes, se reitera la necesidad de realizar investigaciones más profundas y eficaces pues, por ejemplo, hasta este momento no se había dado excavaciones con una investigación que las sustentaran; no se cuenta a la fecha con mapas de la época del ex Cuartel Militar, para saber cómo era en ese entonces o con fotos aéreas que pudieran mostrar cambios en el suelo; y peor aún, incluso hasta ahora no se cuenta con una ficha antemortem de Rosendo Radilla, cosas que demuestran que las autoridades, aún cuando han avanzado en varios temas, todavía no cuentan con la capacitación adecuada para trabajar en casos de desaparición forzada de personas y menos aún dentro de un contexto de crímenes del pasado.

Mientras se realiza la excavación se realiza una reunión interna en las oficinas de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos Víctimas de Violación de Derechos Humanos en México, con todos los familiares, el personal de la CMDPDH y los peritos de la coadyuvancia. En esta reunión se explica el procedimiento de las excavaciones, se habla del camino recorrido hasta el momento y los procesos que han llevado que actualmente se den estas diligencias; se presentan a los peritos y se resuelven dudas y consultas de los familiares.

A su vez, se trabajó con las expectativas, los mitos alrededor de los trabajos forenses y se organizó la logística de los días venideros en cuanto a la presencia de los familiares, el trabajo de acompañamiento y observación, las comidas, reuniones, etc.

Los peritos asistentes, incluidos los dos peritos por parte de la coadyuvancia –Franco Mora del Equipo Peruano de Antropología Forense y Roxana Enríquez, mexicana y actual impulsora de un futuro Equipo Mexicano de Antropología Forense- se dividen en las dos áreas a excavar, quedando ocho especialistas por cada una de las zonas.

Dentro de la logística de las diligencias, usualmente, las autoridades han limitado el acceso a los familiares, tema que se ha peleado desde AFADEM y la CMDPDH. La presencia en los sitios de excavación se ha regulado a través de gafetes que las personas deben portar.

El día avanzó sin percances mayores y se mantuvo la metodología adoptada en la excavación anterior de realizar un recorrido con todos los familiares (Radilla y AFADEM) al final del día por los sitios de excavación para que los peritos expliquen lo avanzado durante la jornada y respondan dudas y consultas.

La asistencia de familiares fue constante durante toda la jornada (aprox. 16 familiares en promedio, además de algunas de las hijas de Rosendo Radilla). Se espera que la información de hoy se transmita y en los próximos días asistan más familiares.

Con estas diligencias, se adopta la misma metodología que en otras ocasiones en cuanto a los espacios de convivencia, descanso e información: comida comunitaria en AFADEM, presencia de los familiares en todos los espacios, reunión informativa de actividades al final del día.

Se cuenta, además, con la presencia como observadores de fiscales de la PGR de Derechos Humanos, miembros de la Comisión de la Verdad de Guerrero, personal de la SEGOB, miembros de Peace Brigades International y diversos medios nacionales y extranjeros.

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