Olga Guzmán
11 de septiembre de 2019

Agradecemos los informes del Grupo de Trabajo de Desaparición Forzada y del Relator sobre verdad, justicia y reparación.

Coincidimos con el informe del Sr. Salvioli, los programas nacionales podrían ser recursos adecuados y efectivos para proporcionar reparación a las víctimas.

En México, la ineficacia operativa y la carencia de una visión integral de atención del Sistema Nacional de Víctimas, ha culminado en su victimización secundaria. Incluso, las víctimas se han visto en la necesidad de litigar en contra de la institución que debiera hacer efectivos sus derechos.

Resulta igualmente revictimizante que en nuestro país no haya políticas efectivas para garantizar verdad y justicia.

Llevamos por lo menos 45 años de impunidad sobre las violaciones a derechos humanos cometidas en el marco de la política del Estado de detener y desaparecer a personas durante la denominada Guerra Sucia en los años 70. Hasta el momento, no se han investigado, ni llevado ante la justicia a las personas responsables de la ejecución de esta política.

La desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco durante esta época a manos de miembros del Ejército mexicano, es un caso paradigmático en la historia mexicana y es símbolo de la impunidad estructural en el país. A casi 10 años de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara a México por su desaparición, a la fecha no existe ningún indicio sobre su paradero, no se ha llevado ante la justicia a los responsables y la jurisdicción militar aún puede conocer de casos de violaciones a derechos humanos, contrario a la sentencia de la Corte y a las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Desaparición Forzada.

México necesita crear un mecanismo internacional para combatir la impunidad como el que se ha constituido en otras partes del mundo. Invitamos al Relator Especial, el Sr. Fabian Salvioli a que haga una visita a México a fin de contribuir en el diseño de una política efectiva y adecuada para atender a las miles de víctimas de crímenes atroces en México.

Muchas gracias.

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