Rosendo Radilla Pacheco

Rosendo Radilla

Por buscar la democracia
el pueblo fue reprimido,
asesinados algunos,
otros desaparecidos.
Rosendo Radilla hijo

Rosendo Radilla Pacheco nació el 1º de marzo de 1914 en Las Clavellinas, un pequeño rancho ubicado a 3 kilómetros de Atoyac de Álvarez, Guerrero. Cuando tenía 28 años se casó con Victoria, con quien tuvo once hijas y un hijo. Rosendo fue campesino y ganadero, pero lo que más le gustaba era escribir corridos sobre Lucio Cabañas, Genaro Vázquez o el Partido de los Pobres. Fue un querido líder social en Atoyac. Su casa siempre estaba llena de gente que lo buscaba para pedir una novia raptada, para los gastos de una boda, ayudar a un enfermo que no tenía dinero o registrar a un niño. Siempre trabajó por la salud y educación de su comunidad.

De 1955 a 1956 fue elegido presidente municipal. Durante su gestión construyó los primeros cuatro puestos del mercado municipal, adquirió el primer recolector de basura e irónicamente construyó el primer cuartel militar en Atoyac. Cuentan que ha sido el único presidente municipal que ha salido más pobre de cómo entró, ya que en muchas ocasiones tuvo que poner de su dinero para terminar las obras que se había propuesto.

El 25 de agosto de 1974 Rosendo viajaba con su hijo desde Chilpancingo hacia Atoyac, Guerrero, cuando el autobús en el que viajaban fue detenido en un retén militar entre los poblados de Cacalutla y Alcholoa. Uno de los militares lo reconoció y no le permitió continuar su viaje. Cuando Rosendo les preguntó de qué se le acusaba, los militares le respondieron “de componer corridos”. Rosendo argumentó que ese no era un delito, a lo que los militares respondieron “no, pero de mientras, ya te chingaste”. Entonces fue trasladado al ex Cuartel Militar de Atoyac de Álvarez donde fue visto por última vez.

Su desaparición fue denunciada pública y legalmente por la familia ante las autoridades mexicanas, pero debido a la falta de respuesta por parte del Estado Mexicano, el 15 de noviembre del 2001 se presentó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como un ejemplo paradigmático de lo sucedido a cientos de familias durante la “Guerra sucia”. El organismo emitió una sentencia y condenó al Estado mexicano por graves violaciones a los derechos humanos el 29 de noviembre de 2009.

El periodo conocido como “Guerra Sucia” en México abarcó las décadas de 1960, 1970 y principios de 1980. El operativo militar desplegado por el Estado mexicano dejó un número indeterminado de personas que fueron ejecutadas y 788 fueron víctimas de desaparición forzada. Las violaciones a los derechos humanos fueron graves y sistemáticas. La tortura, la desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales se usaron para reprimir a la disidencia.

En 2015 los archivos de la guerra sucia fueron clasificados como reservados en lo que se considera un intento de borrar la memoria histórica oficial.

A más de 42 años de la desaparición de Radilla, se siguen buscando pruebas en lugar de valorar las existentes e identificar la cadena de mando del entonces Batallón en Atoyac de Álvarez.

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