¿Cómo debe investigarse la tortura en México?

De acuerdo a lo establecido en la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes existe un Protocolo de Investigación que tiene como objetivo general “definir políticas de actuación y procedimientos de las y los agentes del Ministerio Público o Fiscales, personal de servicios periciales y policías, apegados a los estándares internacionales de derechos humanos para la investigación del delito de tortura por parte de las Procuradurías y Fiscalías del país”. 

¿Cómo debe realizarse la investigación de este delito?

La investigación de la tortura debe ser siempre autónoma, es decir, debe desarrollarse de manera independiente, inmediata, imparcial, eficaz, con respeto a los derechos humanos y máximo nivel de profesionalismo.

¿Cuáles son las responsabilidades de la autoridad?

La autoridades deben respetar y proteger por igual la dignidad de las víctimas e imputados. [1]

Se debe tener en cuenta la existencia de grupos con características particulares o en condición de vulnerabilidad debido a su edad, género, orientación sexual, etnia y condición de discapacidad, entre otras.

Deben brindar atención especializada que responda a las particularidades y grado de vulnerabilidad de las víctimas, así como garantías especiales y medidas de protección a grupos expuestos a mayor riesgo de violación a sus derechos.

Las autoridades están obligadas a proteger el bienestar físico y psicológico de las víctimas, además de proporcionar un entorno seguro en donde se respete su privacidad, independientemente de si se encuentran en un proceso penal o de cualquier otra índole.

Debe garantizarse que las entrevistas con la víctimas y testigos se realicen en un lugar adecuado, con suficientes medidas de seguridad y protección a su integridad física y psicológica. Además, la/el agente del Ministerio Público encargado de la investigación de tortura, debe ser distinto del que investiga los delitos imputados a la víctima de tortura.

La investigación de debe realizarse de manera inmediata, eficiente, exhaustiva, profesional e imparcial, libre de estereotipos y discriminación, orientada a explorar todas las líneas de investigación posibles que permitan allegarse de datos para el esclarecimiento del hecho que la ley señala como delito, así como la identificación de quien lo cometió o participó en su comisión. No deben existir retrasos injustificados durante la investigación. 

En los casos donde no conste quiénes fueron los autores, partícipes o copartícipes de la tortura, la/el agente del Ministerio Público debe asegurarse de integrar todos los elementos de probable responsabilidad, analizando cada supuesto de autoría y participación, así como las responsabilidades por ejercicio del encargo, tales como la comisión por omisión, cuando superiores jerárquicos que conozcan del delito no lo denuncien. 

En todas las diligencias que practiquen la/el agente del Ministerio Público, policía o perito, se hará mención del día, hora y lugar en donde se están llevando a cabo, además de los nombres y cargos de quienes intervienen.

¿Cuáles son tus derechos como víctima de tortura?

Tienes derecho a que las autoridades te brinden servicios de ayuda, atención y asistencia desde el momento en que lo requieras. 

Puedes elegir a los médicos especializados y/o psicólogos que deseas que te examinen.

No se les debe restar valor probatorio a los dictámenes médicos-psicológicos que se realicen por peritos independientes.

Aparte de los dictámenes médico-psicológicos, puedes presentar otras pruebas periciales que contribuyan al esclarecimiento de la tortura, las cuales deberán ser consideradas para la investigación. Igualmente, puedes presentar todos los medios de prueba que consideres convenientes.

Antes de someter a la víctima a una examinación, los peritos deberán recabar el consentimiento informado o la negativa de la víctima, debiendo constar por escrito debidamente firmado por la misma antes de examinarla, salvo que ésta no pueda prestarlo en razón de las lesiones sufridas u otras causas, en cuyo caso deberá obtenerse la autorización por parte de un familiar o de la autoridad jurisdiccional.

Tienes derecho a recibir información de todas las autoridades intervinientes en tu investigación desde el primer momento, de manera comprensible y empleando un lenguaje sencillo sobre la naturaleza del proceso, su progreso y el uso de la información proporcionada por la víctima.

La/el agente del Ministerio Público debe instruir a los peritos médicos, psicológicos y fotógrafos especializados, a efecto de realizar la evaluación de la víctima para emitir el Dictamen Médico-Psicológico Especializado en materia de tortura.

La/el agente del Ministerio Público debe emitir las medidas de protección necesarias para resguardar la integridad de las víctimas y testigos. 

Como víctima o testigo tienes derecho a contar con medidas de protección, de acuerdo con los principios de la Ley General de Víctimas. Las fiscalías o unidades especializadas tienen la responsabilidad  de brindar protección a las víctimas y testigos cuando su vida o integridad estén en riesgo.

Si eres menor de edad, debes ser tratada/o de acuerdo a las reglas establecidas en el Protocolo de Estambul. [2] 

Si tienes más de dieciséis años y aún no alcanzas la mayoría de edad  puedes denunciar por ti misma/o, o puedes autorizar a alguien para ello.

 

[1] Se atenta contra la dignidad humana cuando una autoridad abusa de su poder, se niega a realizar su trabajo o lo realiza de manera inadecuada. Estas acciones pueden ir desde la negación de un servicio público, represión o limitación de los derechos y libertades de las víctimas, así como la inadecuada aplicación de lo establecido en la Ley General contra la Tortura y el Protocolo Homologado de Investigación. 

[2] El Protocolo de Estambul es un conjunto de lineamientos para la investigación de la tortura, no limitado al examen médico-psicológico y sirve para encontrar indicios de la comisión de tortura con la utilización de métodos científicos. De no aplicarse correctamente podría resultar revictimizante para los sobrevivientes de tortura.