¿Qué es la tortura? 

La tortura es una práctica violatoria de derechos humanos que tiene la finalidad de infligir dolores y/o sufrimientos graves a un individuo con la intención de obtener información o una confesión, con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, por discriminación o con cualquier otro propósito. Esto también con la finalidad de disminuir o anular la personalidad o capacidad física y/o psicológica de la víctima.

En México se ha comprobado que la tortura es una práctica recurrente y generalizada, utilizada como método de investigación y obtención de confesiones, así como para la fabricación de culpables. Además, se ha observado que ciertos contextos favorecen la tortura, tales como las detenciones arbitrarias y el arraigo. Con relación a esto, en 2015, Juan Méndez – Ex Relator Especial sobre la Tortura de Naciones Unidas – calificó esta práctica como generalizada en el país: “La tortura y los malos tratos durante los momentos que siguen a la detención y antes de la puesta a disposición de la justicia son generalizados en México y ocurren en un contexto de impunidad.

Quejas e investigaciones penales por tortura y malos tratos

A lo largo del periodo 2006-2018 hemos documentado los efectos y las implicaciones de una estrategia de seguridad pública de corte militar a la que conocemos comúnmente como “guerra contra las drogas”, en donde se ha invertido una gran cantidad de recursos en armamento y entrenamiento militar. El resultado son miles de víctimas de la guerra y el aumento de la violencia y la impunidad en el país. Datos oficiales que exponen violaciones graves de derechos humanos como son la tortura, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y las detenciones arbitrarias muestran un crecimiento al alza, sin sanción o castigo de los responsables, ni justicia y reparación para las víctimas. Esto en un contexto de violencia caracterizado por la variedad de agentes involucrados (que van desde grupos del crimen organizado, autodefensas civiles y fuerzas de seguridad pertenecientes a los 3 niveles de gobierno), cuyos actos en contra de la población civil son sistemáticos y generalizados, constituyendo así crímenes de lesa humanidad.

Tipos de tortura

La tortura casi siempre causa síntomas físicos y también psicológicos incluso cuando no se producen agresiones físicas, por lo que es difícil determinar un punteo que incluya todas las categorías de maltrato.

De acuerdo con la sistematización de las recomendaciones 255 recomendaciones de CNDH identificadas con incidentes de violaciones graves a derechos humanos en la base de datos I-DOC, del año 2006 al corte de diciembre de 2018 existen 177 recomendaciones que contienen incidentes de tortura, es decir, el 69.4% del total de estos documentos. Hay que aclarar que las que son consideradas como tratos crueles e inhumanos por la CNDH fueron recalificadas como tortura por el equipo I-DOC y que solo fueron sistematizadas las recomendaciones involucrando a agentes policiacos, de procuradurías o fiscalías y elementos de las fuerzas armadas.

En la lectura de estas recomendaciones emitidas por CNDH, se hizo una reclasificación de los hechos violatorios usando el Protocolo de Estambul y otros estándares internacionales. Con estas guías y la lectura de casos se elaboró la clasificación de métodos de tortura de la siguiente manera:

 

Tortura física Tortura psicológica Tortura sexual
Asfixia Amenazas Descargas eléctricas en genitales
Descargas eléctricas Insultos Desnudez
Golpes Tortura psicológica Tocamientos
Otro Violación sexual
Sin precisar
Tortura por disparo de arma de fuego
Waterboarding

Asfixia

En esta categoría se incluyeron los casos de asfixia con bolsa de plástico, con cuerdas, con cinturón o sin especificar. Descargas eléctricas: uso de la campana para dar toques eléctricos en diferentes partes del cuerpo como el abdomen, la espalda o los pies.

 Golpes

 Se incluyen golpes con puños, mano abierta, bates, patadas, tablas, armas, etc

 Otro

 Esta categoría se elaboró para englobar todas aquellas torturas que son demasiado específicas para tener una categoría, como por ejemplo: enterrar espinas en las uñas. Sin precisar: existen casos en donde la tortura se menciona pero no se explica en qué consistió.

 Tortura

 Por disparo de arma de fuego: son aquellos casos en donde el perpetrador disparó en contra de la víctima durante la tortura. Waterboarding: el uso de trapos mojados y agua para generar sensación de ahogamiento.

 Tortura psicológica

 La tortura psicológica es más difícil de desglosar por lo que se usó la aplicación del Protocolo de Estambul y la gravedad de la tortura.

 Amenazas

 En esta categoría incluye amenazas a la víctima y/o a sus familiares.

 Insultos

 El uso de insultos y palabras altisonantes.

 Tortura sexual

 Usando el Protocolo de Estambul se definió que la tortura sexual empieza desde desnudez forzada e insinuaciones de índole sexual hasta la penetración anal y/o vaginal.

 Descargas eléctricas en genitales

 El uso de la campana para dar descargas en genitales tanto femeninos como masculinos, senos y/o ano.

 Desnudez forzada

 Obligar a la víctima a quitarse su ropa, dejándola vulnerable. Tocamientos: tocar por encima y debajo de la ropa el cuerpo de la víctima de forma lasciva.

 Violación sexual

 Penetración con cualquier objeto 

Tipos de tortura  

De acuerdo con el análisis hecho de las recomendaciones emitidas por la CNDH en el periodo 2006-2018 existen un total 628 personas que fueron víctimas de tortura, de las cuales 467 (es decir, más del 74% de las personas) fueron detenidas ilegalmente de forma previa o durante la tortura, el 26% restante corresponde a violaciones a derechos humanos que ocurren dentro de centros penitenciarios o casos en donde golpean o amenazan a las víctimas sin arrestarlas.

En cuanto a la tortura en combinación de otros incidentes de crímenes graves se encuentra que más del 23% (145 personas) del total de víctimas que sufrieron tortura, también fueron desaparecidas forzadamente. Más del 18% (116 personas) también fue objeto de agresiones de carácter sexual 1 durante el proceso de la tortura. Y 32 personas fueron
privadas de la vida por actos concernientes a la tortura a la que fueron sometidas. En el caso de México, la práctica de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y/o degradantes no es excepcional, sino que se utiliza por parte de las autoridades de manera habitual, recurriendo a ella como un recurso más de investigación criminal y fabricación de culpables.

Las cifras que se muestran a continuación permiten ver que la tortura y los malos tratos son generalizados a lo largo y ancho del territorio nacional. Habiendo una particular incidencia de quejas por este hecho violatorio en la Ciudad de México, Baja California, Hidalgo, Estado de México, Coahuila, Sinaloa, Quintana Roo y Tamaulipas.

 Quejas por tortura y malos tratos ante comisiones estatales de derechos humanos