Caso Mesino-OCSS

Temas: defensoras, pueblos y comunidades campesinas,

ejecución extrajudicial, represión de Estado mexicano.

Breves antecedentes de la familia Mesino

Hilario Mesino Acosta es integrante de los miembros fundadores de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), es sobreviviente del terrorismo de Estado de la década de los 70s, durante la llamada “Guerra Sucia”,  en el que más de 25,000 militares sitiaron las comunidades de la sierra de Guerrero. En este contexto, su hermano, Alberto Mesino Acosta fue desaparecido forzadamente por elementos del Ejército mexicanos;  sumándose a la lista de más de 500 desaparecidos de la época.

En julio de 1996, Hilario Mesino fue detenido arbitrariamente como consecuencia de sus actividades en defensa de los derechos humanos de los pueblos y comunidades campesinas. Fue incomunicado, torturado y amenazado: el Estado pretendía extraerle una confesión que lo relacionara con el Ejército Popular Revolucionario. Amnistía Internacional lo consideró prisionero de conciencia.

Miguel Ángel Mesino Mesino, hijo de Hilario Mesino y hermano de Norma y Rocío, quien también fuera fundador e integrante de la OCSS, fue detenido arbitrariamente en enero del 2005, en consecuencia de las diversas denuncias que interpuso la OCSS por el asesinato de dos de sus compañeros. Por falta de pruebas, Miguel Ángel Mesino recuperó su libertad diez meses después y continuó con sus actividades de lucha social junto a las comunidades campesinas hasta el 18 de septiembre de 2005, fecha en la que fue ejecutado extrajudicialmente. El homicidio de Miguel Ángel se cometió en presencia de testigos; sin embargo, el caso continua en impunidad.

La Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS)

La Organización de Campesina de la Sierra Sur (OCSS), es una organización independiente de campesinos de diversos poblados de la Costa Grande y parte de la Montaña Baja de Guerrero; está integrada principalmente por familiares personas desaparecidas en la época del terrorismo de Estado. 

La OCSS se creó el 14 de enero de 1994 con el objetivo de promover y defender diferentes causas, entre las que destacan: a) Emprender actividades de defensa del medio ambiente y de los recursos naturales; b) Promover los intereses de los campesinos guerrerenses para que las autoridades implementen programas y políticas necesarias para sus actividades agrícolas y ganaderas; c) Realizar una defensa activa de diversos derechos económicos, sociales y culturales, como el acceso a servicios públicos básicos, derechos a la vivienda y educación; d) Promover el derecho a la verdad y a la justicia de los familiares de las personas desaparecidas durante la “guerra sucia”; e) Exigir la salida de las fuerzas armadas de las comunidades guerrerenses, así como el cese a la represión policiaca en contra del pueblo de Guerrero.o

La defensa de derechos humanos emprendida por la OCSS trajo como consecuencia diversos atentados en contra de sus miembros a lo largo de sus años de existencia. 

 La Masacre de Aguas Blancas

De acuerdo con el Informe de Fondo 49/97 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, uno de los camiones en que viajaban los integrantes de la OCSS fue detenido por la Policía Judicial del Estado de Guerrero: sus agentes obligaron a descender y tirarse en el piso a más de 60 campesinos. Los policías comenzaron a dispararles indiscriminadamente, ejecutando extrajudicialmente a 17 personas e hiriendo a muchas otras gravemente. Luego de obligar a los sobrevivientes a regresar a sus pueblos, los policías se dieron a la tarea de colocar armas a los muertos, para fabricar la versión de un enfrentamiento. 

Por estos hechos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación –en la sentencia de facultad de investigación por violaciones graves 3/96– encontró que “[e]xistió violación grave a las garantías individuales de los gobernados en los acontecimientos del veintiocho de junio de mil novecientos noventa y cinco, en `El Vado’ de Aguas Blancas, Municipio de Coyuca de Benítez, Estado de Guerrero”. 

Rocío Mesino Mesino asumió la dirigencia de la OCSS en el año 1995, junto con su hermana Norma Mesino.

Rocío Mesino 

Rocío Mesino Mesino fue una líder social y defensora de derechos humanos ejecutada extrajudicialmente el 19 de octubre de 2013 en Mexcaltepec, Atoyac de Álvarez, Guerrero.  Su historia y  la de la familia Mesino está estrechamente ligada a  la Organización Campesina de la Sierra del Sur, quien ha sido históricamente víctima de persecución estatal, represión y abuso sistemático.

La vida y obra de Rocío Mesino Mesino

Rocío Mesino Mesino, nació en la comunidad del Escorpión, Municipio de Atoyac de Álvarez, en el Estado de Guerrero. Hija de Hilario Mesino Mesino, fundador de la Organización Campesina de la Sierra del sur. (OCSS); y de la Sra. Alicia Mesino Castro. 

Rocío Mesino  dedicó su vida a exigir al gobierno la libertad de los presos políticos y de conciencia, a criticar y evidenciar los actos de corrupción local, a señalar la fabricación de culpables que se vivía en la región, a defender la tierra y el territorio, y a exigir justicia y verdad para sus compañeros ejecutados.

En el año 2005, Rocío Mesino Mesino fue elegida regidora del municipio de Atoyac de Álvarez, cargo para el que fue reelecta por dos veces consecutivas. Durante su mandato como regidora, continuó con la exigencia de justicia por el asesinato de su hermano, así como por el esclarecimiento y castigo de los responsables de la masacre de Aguas Blancas, también proclamaba la libertad de los presos políticos y de conciencia.

Además de las exigencias de justicia, Rocío Mesino impulsó diversas gestiones para conseguir programas de apoyo para campesinos, mujeres y personas con discapacidad. También impulsó, con el respaldo de la comunidad, la creación de la policía ecológica con el propósito de detectar la tala clandestina de árboles y el robo ilegal de especies protegidas. Por otro lado, realizó diversas denuncias públicas por el desvió de recursos por parte de Pedro Brito García, presidente municipal de Atoyac del 2006 al 2008.

En el año 2005, Rocío Mesino Mesino fue elegida regidora del municipio de Atoyac de Álvarez, cargo para el que fue reelecta por dos veces consecutivas. Durante su mandato como regidora, continuó con la exigencia de justicia por el asesinato de su hermano, así como por el esclarecimiento y castigo de los responsables de la masacre de Aguas Blancas, también proclamaba la libertad de los presos políticos y de conciencia.

Además de las exigencias de justicia, Rocío Mesino impulsó diversas gestiones para conseguir programas de apoyo para campesinos, mujeres y personas con discapacidad. También impulsó, con el respaldo de la comunidad, la creación de la policía ecológica con el propósito de detectar la tala clandestina de árboles y el robo ilegal de especies protegidas. Por otro lado, realizó diversas denuncias públicas por el desvió de recursos por parte de Pedro Brito García, presidente municipal de Atoyac del 2006 al 2008.

La persecución de Estado en contra de Rocío Mesino se exacerbó a partir de las exigencias para reabrir el caso Aguas Blancas. Ante esta exigencia, el gobierno de Guerrero respondió con persecución y hostigamiento, retenes del Ejército y de la policía ministerial.

Los siguientes años, Rocio Mesino fue víctima de amenazas anónimas y directas. En el año 2007, cuando Rocío fungía como regidora del Ayuntamiento, mientras se encontraba en su domicilio, un grupo armado disparó una ráfaga de balas con armas de alto poder hacia su casa: ella salió ilesa. Estos hechos fueron denunciados ante la Procuraduría General de la República y ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Guerrero.

En marzo 2013, la Policía Ministerial de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero, con lujo de violencia y sin mostrarle orden de aprehensión, detuvo arbitrariamente a Rocío junto con otras personas, a quienes acusaron del delito secuestro. A los pocos días de la detención, Rocío Mesino fue liberada. En días subsecuentes a la liberación de Rocío, su hermana Norma Mesino recibió un mensaje de texto anónimo en el que se le advertía que se corría el rumor de que matarían a Rocío Mesino.

El día 19 de octubre del 2013, como todas las mañanas, Rocío organizó a las mujeres que estaban atendiendo el comedor popular de Mexcaltepec. En dicho lugar, Rocío también supervisaba –en su calidad de integrante del Comité Ciudadano de Protección Civil Municipal– la construcción de un puente provisional para que pudieran subir maestros y médicos, pues el puente original había sido destruido por el paso de los huracanes Íngrid y Manuel.

Al poco tiempo de comenzar los trabajos del día, unos hombres se aproximaron a Rocío para hacerle preguntas diversas; tras responder las preguntas, Rocío se alejó de los hombres para continuar trabajando en el puente y el comedor. A los segundos, se volvió a acercar uno de los dos hombres por atrás de Rocío, el hombre sacó un arma corta y apuntó hacia Rocío a una distancia de medio metro. La pistola hizo varios disparos a la nuca de Rocío. 

Tras denunciarse los hechos, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero no ha tenido la voluntad de realizar una investigación seria y con apego a estándares internacionales para la investigación de casos de ejecución extrajudicial. Los hechos siguen en la impunidad.

El activismo de Norma Mesino Mesino

A pesar de la abrumadora evidencia de riesgo y gravedad, en diciembre de 2014, el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras y Periodistas de la Secretaría de Gobernación negó la inscripción de Norma Mesino al Mecanismo, argumentando que no se identificaron amenazas que pusieran en riesgo a la peticionaria, por lo que consideraron que no era necesario implementar medidas de protección.

A pesar de la abrumadora evidencia de riesgo y gravedad, en diciembre de 2014, el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras y Periodistas de la Secretaría de Gobernación negó la inscripción de Norma Mesino al Mecanismo, argumentando que no se identificaron amenazas que pusieran en riesgo a la peticionaria, por lo que consideraron que no era necesario implementar medidas de protección.

Tras dichos hechos, la defensora continuó siendo objeto de amenazas y diversas situaciones de riesgo, por lo que en febrero de 2015 la CIDH emitió medidas cautelares y ordenó al Gobierno de México adoptar las medidas necesarias para preservar la vida e integridad personal de Norma Mesino y diez integrantes de su familia.

Lamentablemente, la implementación de las medidas por parte del Gobierno del Estado de Guerrero ha sido por demás deficiente. Su falta de voluntad y capacidad para resolver incluso los temas más sencillos de las medidas de seguridad muestran que no existe un compromiso genuino en atender las diversas situaciones de riesgo a las que cotidianamente se enfrenta Norma Mesino.

A pesar de ello, la defensora Norma Mesino y su familia –acompañadas por la CMDPDH– continúan en su incansable lucha por la memoria, la verdad, la justicia y la reparación en los casos de sus familiares y amigos que han sido víctimas de detención arbitraria, ejecución extrajudicial, desaparición forzada, tortura y fabricación de culpables.

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